Controlar la calefacción eléctrica, la principal fuente de consumo

Controlar la calefacción eléctrica, el artículo de consumo número uno

Por término medio, la calefacción representa el 60% de la factura energética de un hogar. Por tanto, es una de las partidas de gasto más importantes... pero también una de las más fáciles de optimizar. Con unas sencillas medidas y un buen uso de sus equipos, puede conseguir ahorros significativos manteniendo una temperatura agradable en su hogar. 

Aquí tienes 6 consejos que te ayudarán a mantener la calefacción bajo control.

1. Ajuste correctamente la temperatura

Un interior bien caldeado no significa necesariamente un calor excesivo. De hecho, 19 °C son suficientes en los salones y 17 °C en los dormitorios. Cada grado por encima de esta temperatura supone alrededor de un 7% más de consumo. Así que lo mejor es elegir una temperatura moderada que se adapte a tus necesidades.

 

Con la aplicación Symphonics, puedes programar tu termostato según tus horarios de presencia. Esto te permite evitar calentar la vivienda innecesariamente cuando estás fuera o durante la noche, y disfrutar de una vivienda acogedora a tu regreso.

2. Mantenga su equipo con regularidad

Un radiador sucio o lleno de aire será menos eficiente y, por tanto, consumirá más energía. Acuérdese de quitar el polvo de los radiadores y purgar el aire que pueda acumularse, sobre todo al principio del invierno. Asegúrate también de no poner ningún mueble delante de ellos, para permitir que el calor circule correctamente por la habitación.

3. Adoptar los reflejos adecuados en caso de ausencia

Cuando salgas de casa durante unas horas o un día, no apagues completamente la calefacción: simplemente baja la temperatura a 16 °C. Así evitarás un consumo excesivo debido al reinicio repentino del sistema, al tiempo que mantienes una base de calor en tu hogar.

4. Aísle su casa... incluso con recursos limitados

Un buen aislamiento es una herramienta esencial para limitar la pérdida de calor. Si no puedes permitirte hacer obras, hay algunas soluciones sencillas: barrer las puertas, sellar las ventanas, poner cortinas gruesas o incluso alfombras para los suelos fríos. Todas ellas son formas de mantener el calor y mejorar notablemente tu confort térmico.

5. Modernice su equipo si es necesario

Si su sistema de calefacción es antiguo, puede merecer la pena invertir en equipos más eficientes. Los radiadores de nueva generación, las válvulas termostáticas y los termostatos de ambiente programables permiten controlar mejor la temperatura y optimizar el consumo de energía.

6. Por último, adopta buenos hábitos a diario

Recuerda ventilar tu casa durante 10 minutos al día, incluso en invierno. Esto renueva el aire y permite que el sistema de calefacción funcione después con mayor eficacia. Calienta sólo las habitaciones que utilices, y aísla las tuberías si es necesario para limitar las pérdidas de calor.

 

En conclusión: 

 

Si sigues estos consejos, podrás reducir considerablemente tu consumo de calefacción, al tiempo que mejoras tu comodidad en el día a día. La aplicación Symphonics te ayuda a gestionar tus equipos de forma inteligente y a comprender mejor tu consumo en tiempo real. 

¿Por qué no hacer de la calefacción un aliado en lugar de una carga?